Federico Steinberg es Investigador Principal de Economía y Comercio Internacional en el Real Instituto Elcano y profesor del Departamento de Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Madrid. Puedes seguirlo en su twitter personal.

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**¿Por qué se decidió a estudiar economía?**

Yo tenía un interés por distintos temas de ciencias sociales: la política, la filosofía (aunque después me di cuenta más bien de que era filosofía política y no filosofía pura) y la economía. Esto viene posiblemente por influencia familiar: mis padres y yo somos exiliados de Argentina, de la época de la dictadura en el 77. Yo he tenido muy presente en casa la discusión sobre modelos económicos, las alternativas izquierda-derecha en política económica en América Latina…

y bueno, eso llevó para sorpresa de muchos (ya que tenía una buena nota en selectividad) que no hiciera una ingeniería y esas cosas que se les presuponen a los alumnos buenos…y fuera directamente a economía. Aunque lo que yo hago ahora es economía política y no teoría económica, creo que llegar a eso desde la economía resulta más efectivo que llegar desde la ciencia política porque la parte cuantitativa o matemática es más sólida. 

En el caso de España, ¿cómo es posible dadas las condiciones en las que está el país (desempleo, recesión,…), reducir el déficit público?

Bueno, aquí tenemos dos escuelas de pensamiento. La primera sería la escuela de la austeridad, que aboga desde una visión muy contraria a un papel activo del Estado en la economía, muy poco keynesiana, que es la dominante en Alemania. Viene a sostener que existe una cosa llamada “austeridad expansiva”, es decir, el hecho de recortar el gasto público manda una señal de confianza a los mercados, que aumentan la inversión; si aumenta la inversión, aumenta la actividad, aumenta el consumo y aumenta la recaudación fiscal. Y por lo tanto, baja el déficit porque los ingresos suben y los gastos bajan un poco. Y todos contentos. Esta visión no está cumpliéndose en el caso español y en el caso de ninguno de los países del sur de Europa porque básicamente lo que le ha pasado a España (es un caso muy particular) es que ha perdido el 7% del PIB en ingresos públicos con la crisis; es decir, España tenía un enorme ingreso público relacionado con el mercado inmobiliario. Tenía una estructura fiscal que estaba pensada para la construcción y el boom inmobiliario. Cuando eso se cae, los ingresos fiscales derivados del IVA y el Impuesto de Transacciones Patrimoniales se hunden y no hemos podido reemplazarlos con otro tipo de ingresos. Por lo tanto, desde mi punto de vista, necesitamos políticas de expansión monetaria, que sería la otra escuela. Esta escuela viene a decir que cuando uno tiene mucha deuda, sólo tiene tres opciones: crece, genera inflación, o hace default. Estamos en un camino en el que si no crecemos nos acercamos al default porque la inflación no la podemos generar ya que el Banco Central no es nuestro, es de la zona euro. Por tanto, debemos hacer una política fiscal restrictiva, porque es cierto que los niveles de endeudamiento son altos y no pueden seguir creciendo, aunque habría que reducir la velocidad del ajuste (cosa que la Comisión Europea parece comenzar a entender), tener una política monetaria más expansiva que complemente o haga de contrapeso a la política fiscal restrictiva que tenemos y que también ayude a depreciar el euro para dinamizar las exportaciones, y en todo caso entender que (en esto yo soy más keynesiano de algún modo) si no crecemos vamos a un impago de la deuda (como le ha pasado a muchos países en la historia).

¿Qué papel juega la economía sumergida en España?

En España se estima que está entre el 18 y el 22% y además ha crecido con la crisis. La economía sumergida tiene “cosas malas” y “cosas buenas”, es decir, la economía sumergida es posiblemente, junto con la alta propiedad de la vivienda en España y la fortaleza de las redes familiares, lo que hace que el país aguante, teniendo el nivel de desempleo que tiene. La economía sumergida es lo que hace que el desempleo “real” no sea del 27%, y que en realidad el PIB no esté cayendo la cantidad que está cayendo. Si la economía sumergida tuviese un menor peso, parte de los impuestos que se han dejado de pagar, volverían a pagarse, y además hay que tener en cuenta que la gente que está trabajando en la economía sumergida no está cotizando en la Seguridad Social, con los problemas para sus pensiones que eso conlleva, junto a las disfunciones adicionales que esto genera en el sistema. Esto provoca todo un debate de la distribución de la carga del ajuste, pues hay gente que paga sus impuestos y gente que no paga. Las estimaciones que hay sobre cuánta de dicha economía sumergida desaparecería si se volviese “limpia”, en las que ha trabajado mucho el blog de Fedea, “nada es gratis”, dicen que la economía sumergida, si saliese a la luz, no resolvería todos los problemas de la economía española, pero daría un empujón significativo en este aspecto y en todo caso, tampoco se trata de llevar la economía sumergida al cero. Países tan respetables como Suecia la tienen en torno al 7% u 8%. De lo que se trata es de que no esté en el 20%.

¿Cómo se puede luchar contra el fraude fiscal? ¿Medidas como el aumento del IVA ayudan?

El gran fraude fiscal en España está en las grandes empresas, no está en los pequeños autónomos que trapichean con el IVA. Yo creo que lo que hace falta de manera decidida es una inversión muy fuerte en inspectores fiscales cualificados, independientes, sin mandato político desde arriba que les diga que no miren determinadas cosas. Y de hecho, si uno mira la cantidad de inspectores fiscales que hay en España en comparación con otros países, nos sale una administración fiscal bastante raquítica y es un caso en que se trata de una inversión con enormes rendimientos, es decir, contratar 150 inspectores fiscales bien pagados y con ganas de hacer su trabajo, posiblemente rinde mucho más en términos de ingresos públicos que lo que cuesta. Pero para eso tienen que estar muy bien formados porque se trata de desmontar estructuras de evasión fiscal complejas.

En cuanto al IVA yo no creo que haya habido un cambio significativo en la evasión fiscal a pequeña escala por haber pasado del 18 al 21%. Esto tiene que ver más con la permisividad social que hay en general. El que lo hace (defraudar el IVA) es un “tonto”, en vez de un irresponsable. Y esto requiere un cambio cultural al que por supuesto ayudarían mayores multas efectivas.

En cuanto a la competitividad de la economía española, ¿en qué posición nos encontramos actualmente?

La economía española tiene dos problemas: a) un problema de exceso de endeudamiento y b) un problema de falta de competitividad. El segundo, personalmente no me preocupa; el de deuda, sí. Creo que se han hecho esfuerzos ya bastante importantes en el tema de devaluación interna (bajada de precios y salarios), aunque hay que decir que los salarios han bajado más que los precios; es decir, hay un problema de competencia entre las empresas que habría que atajar para que las bajadas de salarios se traduzcan más en esas bajadas de precios. Creo que esto lo estamos haciendo por las buenas y por las malas. Si tuviéramos una mejor regulación laboral lo estaríamos haciendo de manera más eficiente, es decir, los salarios bajan, en parte porque la gente que está trabajando acepta una bajada salarial porque no le queda otra, pero también en parte porque se va la gente a la calle y el salario medio ha bajado.

La recuperación de competitividad que llevamos desde el inicio de la crisis está en torno a los 15 puntos porcentuales, que es bastante. Es casi más de la mitad del camino de lo que tenemos que conseguir según las estimaciones de cuánta competitividad perdimos en la primera década del siglo XXI. En este sentido, creo que el esfuerzo va a seguir, va a seguir siendo doloroso…hay un debate sobre la distribución…en qué medida a una persona le estás bajando más que a otra. Esto también tiene que ver con el tipo de modelo productivo que tenemos y con la globalización, en general, que hace que la presión hacia bajo de los salarios en el sector no cualificado sea muy fuerte. Mientras que hay gente que no tiene bajadas salariales porque están en sectores dinámicos como la exportación y que venden a mercados emergentes, crecientes, etc…ese es un asunto también de repensar el modelo económico español.

Pero a mi ese tema no me preocupa tanto. El problema principal es el de la deuda. España tiene una dinámica de endeudamiento que si no se consigue frenar, si no estabilizamos la ratio deuda sobre PIB, podemos terminar en un momento dado con un nivel de deuda por encima del 120% y sin crecimiento. Y si eso ocurre podríamos tener problemas para financiar la deuda y tener que pedir un rescate completo, con lo que ello implica. Entonces, de lo que se trata es que se frene el aumento de deuda, para lo que necesitas crecer. Y necesitamos también que el coste de la financiación baje y se mantenga bajo durante bastante tiempo. Ahora tenemos una especie de bálsamo desde que habló Mario Draghi el año pasado, pero seguimos endeudándonos a un coste alto. Pagamos un 4% a 10 años, crecemos a un 0, pues ahí tenemos un agujero con el que no podremos aguantar mucho.

¿Cómo se puede crecer a corto plazo? 

Yo creo que a corto plazo vamos a empezar a crecer pero va a ser poco. Me da la sensación de que necesitamos dar primero un poco de tiempo a las reformas estructurales que se están haciendo surtan efecto. Creo que si hubiéramos empezado a hacer esas reformas en 2009 ahora ya estarían surtiendo efecto. Y lo mismo se dice en el caso del rescate griego, por ejemplo, donde se hizo mucho énfasis en el ajuste y no se empezaron a hacer las reformas hasta muy tarde. Sabemos que las reformas tardan en dar efecto. Tenemos que reducir la velocidad del ajuste fiscal y tenemos que conseguir que dado que nosotros no tenemos ningún margen para ampliar el gasto público, que haya un apoyo a nivel europeo en dos sentidos: a) tanto de financiación directa vía proyectos del Banco Europeo de Inversiones (EIB, por sus siglas en inglés), vía política monetaria más expansiva del Banco Central Europeo (BCE), vía mecanismos para mejorar la transmisión de la política monetaria y que la financiación de las empresas españolas sea como la de las alemanas; b) al mismo tiempo, un avance más sólido y más rápido en la unión bancaria y en la unión fiscal, porque lo que haga España no puede entenderse independientemente de cómo avance la zona euro. Incluso si España hace todo bien, en el caso de que la zona euro no avance, seguimos igual porque el fantasma de la ruptura del euro está ahí y un inversor que tiene la sospecha de que mañana el euro puede no existir, no va a comprar un bono español porque si el euro se rompe la peseta se devalúa.

¿Cuál es el papel de la internacionalización en España?

La internacionalización, salir fuera, exportar, entrar en las cadenas de valor globales…es algo que España tiene que hacer independientemente de esta crisis, es decir, tiene que encontrar nuevos nichos de posicionamiento y de mercado en un mundo cada vez más competitivo, con más actores y más empresas. En una coyuntura como la actual, donde la demanda interior no va a crecer durante mucho tiempo porque hay un nivel de deuda muy alto en familia y empresas, lo único que podemos hacer para crecer es exportar. Pero incluso cuando nos vaya bien, lo que tenemos que conseguir es no volver a déficits exteriores como los que teníamos en el pasado, y eso no sabemos si lo vamos a poder conseguir.

Papel del FMI en la crisis: ¿qué importancia ha tenido en favorecer políticas de austeridad en el continente europeo?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido el más razonable de la Troika (Comisión Europea, BCE y FMI). El FMI tenía mucha más experiencia que la Comisión y el BCE en programas de ajuste de este tipo y no se le ha dejado opinar porque ponía sólo el 30% del dinero. Entonces la voz cantante en los programas de ajuste la ha llevado la Comisión y el BCE. Posiblemente el BCE nunca debió estar en la Troika. El BCE tiene otras cosas que hacer, no tiene mucho sentido que esté ahí. De hecho en un típico programa de ajuste del FMI en un país emergente, en un lado se sienta el FMI y en el otro el Ministerio de Finanzas del país en cuestión y su Banco Central. El Banco Central está en el lado de los que piden el dinero, no en el otro. Esto de ahora es una cosa rara.

¿Qué sabía hacer el FMI? Pues el FMI lo que hace cuando tiene un programa de ajuste estructural en un país que necesita un préstamo, le obliga a hacer una serie de reformas, que es la condicionalidad, pero además, le hace una devaluación de su moneda que puede ser muy importante. Con lo cual en dos años, las series históricas lo dicen así, un país que ha recibido un programa de ajuste del FMI está saliendo con crecimiento. ¿Por qué? Porque tardan dos años en surtir efecto las reformas si tienes una devaluación que te impulsa las exportaciones.

En el caso de los programas de ajuste del euro tienes las reformas sin devaluación, por lo tanto pasan dos años y no creces. Y entonces lo que el FMI ha dicho en el caso griego, adecuadamente yo creo, es que había que reestructurar la deuda desde antes y no se ha hecho. No se ha hecho porque los bancos alemanes y franceses no querían y por tanto la Comisión no quería. Yo creo que ahí el FMI ha tenido una labor bastante buena y quien se ha equivocado es la Comisión y el BCE. Y esto tenemos que entenderlo, Grecia necesita otra reestructuración de deuda. Posiblemente Irlanda y Portugal necesiten también reestructuración de deuda. Y España, Italia e incluso Francia, si no empezamos a crecer, ya veremos…

Entonces, cuando la deuda no se puede pagar y no vas a generar inflación, no tiene ningún sentido hacerle un rescate a un país que no te va a devolver lo que le des. Y por lo tanto, un principio básico del FMI es que uno no le presta a un país a menos que su ratio deuda-PIB sea sostenible. Y si no lo es, primero reestructuras y luego le prestas dinero. Esto es de lo que tenemos que darnos cuenta y los alemanes parece que todavía no lo han hecho.

¿Qué opina del efecto que han tenido las políticas expansivas de Estados Unidos y de Japón?

Estados Unidos ha entendido muy bien qué era esta crisis. Esto es una crisis bancaria y por tanto lo que tienes que hacer es limpiar tus bancos. EEUU limpió sus bancos muy rápido, luego hizo una política monetaria ultraexpansiva y además acompañó con una política fiscal también expansiva. Y gracias a eso ha salvado los papeles muy bien. Tiene un nivel de desempleo todavía alto para sus estándares, pero posiblemente ese nivel de paro sea estructural, gente que ha perdido su trabajo en el sector inmobiliario y en el sector financiero que no es recolocable, por lo que tendrán que vivir con una tasa de desempleo un poco más alta que en el período anterior. Pero lo han hecho muy bien.

Japón lo hizo muy mal en los noventa y en los dos mil. Entró en deflación, que es el gran peligro que tiene Europa ahora mismo, y ahora está intentando hacer con el Abenomics una política monetaria expansiva a seguir. No sabemos si va a tener éxito o no.

Yo creo que nosotros debemos aprender de eso. Creo que los Bancos Centrales tienen que darse cuenta, el Banco Central Europeo tiene que darse cuenta, de que nosotros no podemos ser la única región que no haga esto, y que corra el riesgo de caer en deflación, y que esto pueda poner en serio riesgo la sostenibilidad del euro. Lo que pasa es que también creo es que la estrategia del BCE y de Alemania de no hacer una política expansiva no es una estrategia económica, sino política, que consiste en forzar reformas en los países del sur a costa de mantener la presión y que los Estados tengan el agua al cuello.

¿Es esa una política sostenible a medio plazo?

No, lo que pasa es que Alemania sólo afloja cuando tiene miedo de verdad de que el euro se rompa, entonces cuando la cosa se calma vuelve a meter presión.

¿Cómo ve el futuro a corto plazo tanto de España como de la UE?

A Europa le quedan unos cuantos años de crecimiento muy lento, porque no creo que vayan a cambiar sustantivamente las políticas. Y que se debe aprovechar la situación para hacer las reformas estructurales en el sur de Europa que se tienen que hacer, como una reforma laboral más profunda, una reforma del sistema educativo (primario, secundario, universitario, i+D), reformas en el sistema de pensiones (que no tienen por qué ser ahora, sino que pueden ser más adelante), reformas en temas de competencia (romper oligopolios nacionales, en países del sur pero también en el norte, como el sector servicios en Alemania, que está muy poco liberalizado), o temas de sanidad (donde no soy un especialista pero me imagino que algo habrá que tocar). Las reformas que ya se están llevando a cabo son necesarias porque el mundo ha cambiado y la globalización ha hecho que ya Europa no pueda ser como era antes. Si no hacemos nada, posiblemente esto no iba a ser sostenible. Si hacemos estas cosas bien, y con una narrativa en los países del sur de por qué se hace, para qué sirve hacerlo y de por qué si no se hace, vamos a acabar peor…que eso es lo que no estamos haciendo, una didáctica del porqué…entonces, esto puede terminar bien. Esto puede convertir a la zona euro en un actor potente, con mayor nivel de integración, con mayor voz en la globalización, con mayor capacidad de dar forma a la globalización de acuerdo a sus valores e intereses. Si no vamos por ese camino vamos a ser crecientemente irrelevantes. Lo que pasa es que la manera en que estamos haciendo estas reformas posiblemente no es la mejor para mantener la legitimidad de las mismas.

Muchas gracias por su tiempo.